Debieron transcurrir seis meses y medio para que los Pumas tuvieran otra oportunidad para librarse de una espina . La bronca de tener que conformarse con el casi le ganamos a ... estaba clavada en el alma, pero la seleccin se dio el gran gusto de dejar por el piso el orgullo de un poderoso. Y se trat nada menos que del subcampen del mundo y flamante ganador del Seis Naciones. Debieron transcurrir diez aos para superar al clsico rival y, encima, cortar una formidable serie de ocho partidos invictos del Rey de Europa. Es tiempo de reencuentro con un xito de esos que inflan el pecho . La victoria ante Francia por 28-27 no slo se festeja por la categora del rival, sino tambin porque es un estmulo importante en el comienzo de un ao sumamente exigente.
La enorme satisfaccin por el logro no oculta una referencia ineludible: los altibajos de ambos. La primera etapa se esfum con un estricta pulseada tctica. Contepomi utiliz el pie estratgicamente; la estructura defensiva se plant firme para no dejar que Francia se desplegara . Dos salvadas heroicas de Pichot y Arbizu (el N9 tackle a Jeanjean y el capitn, a Pelous), cuando eran inminentes los tries franceses, le permitieron a los Pumas resistir un sofocn pasajero (dur cinco minutos). Los pateadores fueron los nicos en marcar diferencias. Como ninguno fall, nadie se sac ventaja y el parcial cerr con un tibio 6-6.
El test tom vuelo en la segunda parte, con los Pumas ms decididos a atacar. Quesada -ingres por el lastimado Arbizu- marc el camino con un drop (9-6). Pero Francia se recuper con el discutido try de Brusque (el pase de Marsh para el fullback fue hacia adelante). Entonces, apareci la entereza anmica y la calidad tcnica de los Pumas, que respondieron de la mejor manera: con las conquistas de Mndez -bien Quesada para aguantar la marca de Betsen-, Contepomi -excelente intercepcin de un pase de Chabal- y de Albanese , en un estupendo desborde en velocidad.
Los argentinos dominaban, haba tranquilidad por el 28-13 y porque se acercaba el final. Lo que estaba bajo control, sin embargo, se escap de repente a causa de la desorganizacin: en tres minutos, con tries de Jeanjean y Marsh, Francia silenci Liniers.
Los errores, esos que no se pueden cometer ante las potencias, estuvieron a punto de volver a castigar a los Pumas (como sucedi en diciembre, ante Nueva Zelanda). Pero ahora s la fortuna les gui el ojo a los argentinos. Y Merceron tambin contribuy con su equivocacin.